RESUMEN DEL PROBLEMA ENUNCIADO:
- Una ciperácea denominada en algunos sitios de Colombia “Chondur” invadió intensamente al menos 14 /180 pequeños potreros anunciando un problema que podría reducir dramáticamente la oferta de forraje de la pastura nativa denominada micay, eje de mi pequeño sistema de producción ganadera.
- La rotación Voisín ha provocado un mejoramiento general de las praderas de micay a excepción de los lotes mencionados, de ahí que vale la pena seguir conservando la pastura. Pero cómo impedir el avance del problema?
- Si bien la siembra de pasto imperial ha dado resultado hasta el momento (hay ya una experiencia de 4 años) y usado en el esquema de la rotación Voisin se ve cada vez mejor (compite muy bien por su altura, producción de sombrío, capacidad de extenderse en el terreno y una excelente palatabilidad) tiene dos aspectos que pueden causar problemas a futuro: su susceptibilidad a la bacteriosis y una tendencia a convertirse en cobertura única, impidiendo la presencia de otros pastos y “malezas” comestibles, una reducción dramática de la biodiversidad vegetal, lo cual refuerza la idea de encontrar un mejoramiento en el manejo del micay, tolerante de otras especies. Lo ideal cuando se pastorea con imperial es tener una combinación con el micay, pero si la invasión del Chondur es alta se debe tener imperial en distancias de siembra cortas en los surcos y al menos 1 m entre-surcos; así se provoca un buen pisoteo del “Chondur”por el ganado.
- Se ha notado también que las introducciones en las zonas más bajas de Brachiaria decumbens, pasto estrella y urare, por sus procesos rápidos de recuperación post pastoreo compiten bien con el “Chondur” pero reducen flexibilidad en el manejo de las rotaciones por su rápida lignificación aunque es conveniente tener algunos potreros con estas pasturas para que sirvan en épocas de escasez como colchón amortiguador, sin olvidar que esta ventaja se convierte en desventaja – si es la base de la rotación- por la reaparición con el tiempo de poblaciones altas de garrapatas.
- A continuación intentaré elaborar algunas explicaciones apoyado en los esquemas conceptuales de Michel Sebillotte y en el examen crítico de la rotación Voisin para elaborar una hipótesis que ayude a orientar la investigación y nuevas decisiones operacionales.
ERRORES COMETIDOS EN LA ROTACIÓN VOISIN
LOS LIMITES
Es fácil cometer errores en la rotación Voisin. La denominación “leyes del pastoreo racional” provoca rigidez a las decisiones de campo. Una recontextualización en las condiciones tropicales y especificidad parece necesaria para hacer un buen acoplamiento con la naturaleza de nuestra naturaleza andina. En lugar de “leyes” inamovibles cada momento de la explotación exige toma de decisiones específicas para ese momento, según las prioridades y objetivos, pero congruentes con las presiones que la naturaleza establece. Ahora, si se producen nuevos errores la posibilidad de corregir a tiempo la ruta equivocada es la nueva pregunta a resolver. El piloto tiene que ser entonces, un estratega con buena información no solo de la historia de la explotación sino de cada lote y de las condiciones socio-económicas a fin de ajustar las variables que tienen posibilidades de ser influidas introduciendo flexibilidad no solo en los tiempos de descanso, ocupación, cargas por área, también de las metas objetivo en productividad y rentabilidad.
Se convierte entonces en un tema diario la toma de decisiones sobre la salida de los animales de cada potrero y la observación de su estado, un complemento importante de los registros históricos de cada lote. Se debe adoptar un sistema de observaciones durante cada rotación y establecer con la ayuda de criterios generales, criterios más específicos adaptados a la situación particular de cada finca, tanto económica como ambientalmente. El contexto es determinante:
a. La pastura dominante. Las pasturas nativas tienen la ventaja de su acoplamiento al medio. Pero como se demuestra en mi caso, ese acoplamiento puede desajustarse por las intervenciones técnicas. ¿Cuáles? ¿Es la rotación Voisin la causa? O, hay algún elemento de la rotación que genere en su “cronicidad” (la repetición durante varios años o décadas) un “efecto acumulado” desfavorable para las necesidades productivas de la explotación? Es asombroso que aún persista el pasto micay después de 80 años de establecimiento ganadero en el sitio, pero, a medida que voy superando mis ignorancias sobre su manejo, descubro que demanda entre 120 a 200 días de descanso en las condiciones climáticas de la finca de Los Altos donde las temperaturas bajas (16ºC en las madrugadas y 24º de día) enlentecen el crecimiento, situación que no parece afectar el desarrollo de los animales jóvenes. De otra parte, algunos indicadores utilizados para establecer tiempos de descanso (como el inicio de floraciones) parecen insuficientes para el caso del micay y el imperial que dependen además de su período pospastoreo de los ciclos climáticos en sus variaciones de temperaturas, sequía o humedades extremas.
b. Ahora, si hubo un mal manejo de la rotación, ¿dónde estuvieron los errores? La existencia de un mejoramiento generalizado en la producción forrajera de micay a pesar de las oscilaciones climáticas indicaría que no es la pastura el problema, aunque hay cierta fragilidad en su capacidad de competir con otras “malezas”. Ubicar entonces en el sistema de manejo el momento de mayor fragilidad en la competencia podría ser el camino del descubrimiento del o los errores cometidos en los sitios donde se desarrolló el “chondur”. Todo parece indicar (a modo de hipótesis) que el momento que se hace la limpieza después del pastoreo y su combinación con los tiempos de descanso cortos le impidieron al micay hacer un buen sombreamiento del Chondur. Dicho de otra manera, si la limpieza se realiza inmediatamente ocurre el pastoreo, la fase inicial lenta de recuperación del follaje del micay hace que “micro” espacios del terreno se ocupen con los nuevos crecimientos del “Chondur” cuyos rizomas rebrotan con mayor rapidez ya que no son pastoreados a la vez que el corte con la motoguadaña los estimula. El enlentecimiento del crecimiento del micay en clima frío agudizaría su incapacidad de competir por un tiempo, una desventaja fisiológica mientras al “Chondur” se le brindan las mejores condiciones para su desarrollo.

Fig. 1. Contraste entre las fases de crecimiento rápido del micay vs “chondur”.
El periodo crítico para pastorear o hacer limpiezas de lotes sería la franja roja donde los tubérculos y rizomas aumentan en número y el sistema radical del micay agota sus reservas nutricionales mientras se produce fotosíntesis con nuevo follaje.
Si la hipótesis es válida tendría un efecto en la modificación del momento de las limpiezas, de su necesidad o del pastoreo, según la intensidad del problema:
- Retrasar la limpieza si hay otras especies que no son consumidas por los animales.
- No realizar limpiezas si hay invasión únicamente por “Chondur”. El manejo y el pisoteo de los animales iniciaría una disminución del problema en el mediano plazo.
- Aumentar el tiempo de descanso hasta que el micay inicie su crecimiento acelerado y luego realizar una limpieza alta que le deje suficiente follaje para seguir haciendo fotosíntesis y luego establecer un ciclo de descanso lo suficientemente largo para que la cobertura con el sombrío y la humedad que le provoca al suelo vaya aminorando la población de raíces y rizomas que inician procesos de pudrición del Chondur que a la vez irían aportando al autoabonamiento del suelo. En lo posible periódicamente permitir tiempos de descanso muy altos para que el pisoteo de los animales haga también resiembra del micay. Los “salteos” y el esquema de manejo se asimilaría al tratamiento de una ENFERMEDAD INVASIVA donde se orienta al control del “patógeno” cuando su población supera los límites tolerantes en el huésped.
CONCLUSIÓN: Las observaciones realizadas hasta el momento y las introducciones de nuevos pastizales que reducen el problema de la invasión del “Chondur” a su mínima expresión parecen indicar que su diseminación es un problema de manejo, como ocurre también con el Cyperus rotundus . Deberán pasar algunos años para mirar si las nuevas decisiones tienen el efecto esperado. Ahora quiero mostrar algunas fotos de la evolución de la interacción del Chondur con el imperial en el proceso de las rotaciones Voisin:
- Previo a pastoreo



Lote que se encontraba inhabilitado en más del 90 % por el Chondur, completamente recuperado con Imperial. Obsérvese, recién pastoreado los espacios entre plantas sin “la maleza” ahora con pequeños rebrotes de plántulas de imperial o micay
