{"id":570,"date":"2022-06-02T22:03:49","date_gmt":"2022-06-03T03:03:49","guid":{"rendered":"http:\/\/sostenibilidadymundoreal.amparosoft.com\/?p=570"},"modified":"2022-06-06T10:12:06","modified_gmt":"2022-06-06T15:12:06","slug":"cuentos-infantiles-para-epocas-electorales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.amparosoft.com\/sostenibilidadymundoreal\/2022\/06\/02\/cuentos-infantiles-para-epocas-electorales\/","title":{"rendered":"Cuentos Infantiles para \u00c9pocas Electorales"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>El reconocimiento del error y la ilusi\u00f3n es tan dif\u00edcil que la ilusi\u00f3n&nbsp;y el error no se reconocen en absoluto.<br>Error e ilusi\u00f3n parasitan la mente humana desde la aparici\u00f3n del <strong>homo sapiens<\/strong>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Edgar Mor\u00edn \u00b9<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br>Hace poco tuve una serie de sue\u00f1os con cuentos infantiles, entremezclados unos con otros, provoc\u00e1ndome el deseo de interpretarlos desde el imaginario descontrolado que ocurre cuando dormimos. Creo que la invasi\u00f3n de propaganda electoral en todos los espacios de entretenimiento, en las comunicaciones de mis amigos, en las b\u00fasquedas en Internet, afectaron mi concentraci\u00f3n en los problemas cotidianos de la finca y en mis investigaciones (por ejemplo, retornaron las floraciones del &#8220;Siete cueros&#8221; en el mes de mayo) para estar pendiente de esta locura sorprendente en la que se han convertido nuestras elecciones presidenciales. Con la ayuda del enfoque de pensamiento complejo de Edgar Morin hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que frente a los grandes problemas que vive nuestro pa\u00eds, todos somos v\u00edctimas y c\u00f3mplices al mismo tiempo y no como ocurre en las discusiones cotidianas donde se califica como buenos a los que son y piensan como nosotros y los malos, los otros. Pero dejemos estas disquisiciones y veamos lo que me ocurri\u00f3 en los sue\u00f1os con la esperanza de aclarar mis l\u00edos mentales, culpables en \u00faltimas de que ellos aparezcan<\/p>\n\n\n\n<p>Inici\u00e9 viendo muchas ovejas, un reba\u00f1o muy grande, todas muy lindas, como se ven en los pesebres. Tambi\u00e9n vi al joven que las cuidaba; ten\u00eda cara de aburrido por no hacer nada de su inter\u00e9s. Luego vinieron sus gritos desesperados &#8220;ayuda\u2026ayuda\u2026 hay un lobo atacando las ovejas, ayuda, ayuda\u2026.&#8221;. En el sue\u00f1o miraba para todos lados para ver el lobo y no ve\u00eda nada. Apareci\u00f3\u00a0 entonces mucha gente. Unos armados de palos, otros con machetes, una que otra escopeta, todos corriendo hacia el sitio de donde ven\u00edan los gritos. All\u00ed encontraron al peque\u00f1o pastor muerto, pero de la risa y ning\u00fan lobo. Como se recordar\u00e1 en el cuento infantil, los vecinos regresaron a sus casas furiosos y dispuestos a no creer en los mentirosos aunque estuvieran diciendo la verdad. Pero en mi sue\u00f1o el lobo apareci\u00f3 luego y vestido como caperucita roja. Hab\u00eda escuchado los chismes que circularon en los alrededores y copiado a su manera la historia del pastorcito mentiroso. El lobo simular\u00eda ser como ella, bondadosa, juguetona y muy querida.\u00a0 Podr\u00eda tragarse entonces a la abuelita que era medio ciega y sorda y despu\u00e9s a los dem\u00e1s. Y ocurri\u00f3 tal cual! La enga\u00f1\u00f3 y se la trag\u00f3!!!. Yo estaba aterrado; el sue\u00f1o se me estaba convirtiendo en una pesadilla y cuando estaba listo a gritar desesperado, apareci\u00f3 un se\u00f1or que ser\u00eda el salvador. Hab\u00eda sido mago y hasta encantador de serpientes. Con sus poderes hizo que el lobo vomitara a la abuelita que sorprendida de haber vuelto a la vida\u00a0 abrazaba a todos, repart\u00eda besos por doquier y en especial a quien la estaba salvando. Mi compa\u00f1era dice que de un momento para otro, mi cara se transform\u00f3 por completo produciendo un gesto de tranquilidad y como de alegr\u00eda. En mi sue\u00f1o ve\u00eda al lobo huyendo despavorido y asustado hacia unas monta\u00f1as cercanas. Escuchaba sus aullidos tristes y compungidos. Pero como\u00a0 no hay felicidad completa y menos con los sue\u00f1os, retorn\u00f3 la pesadilla. Este se\u00f1or, ahora aparec\u00eda furioso. Vestido como un mago convert\u00eda a todos los que encontraba en su camino en peque\u00f1os ratoncitos tocando una flauta que ten\u00eda escondida en una de sus mangas. Los ratoncitos le obedec\u00edan ciegamente lo cual me parec\u00eda muy triste. Qu\u00e9 le habr\u00eda pasado a este se\u00f1or &#8211; me preguntaba- si se ve\u00eda\u00a0 tan bueno. Pero no pude saberlo porque el codazo que me peg\u00f3 mi compa\u00f1era preguntando qu\u00e9 me estaba pasando, me despert\u00f3.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Me volte\u00e9 entonces para dormir por el otro lado. Tal vez as\u00ed no tendr\u00eda m\u00e1s pesadillas. Pero aparecieron de nuevo los sue\u00f1os. Esta vez era un se\u00f1or muy serio que ven\u00eda acompa\u00f1ado de otro muy hablador; tanto que el serio lo dej\u00f3. El hablador entonces termin\u00f3 hablando solo porque el serio sigui\u00f3 por otro camino. All\u00ed encontr\u00f3 una se\u00f1ora tambi\u00e9n con cara de seria que lo invit\u00f3 a conversar. La charla parec\u00eda muy interesante, tanto que el se\u00f1or serio no cay\u00f3 en cuenta que en su caminar estaba perdiendo el conocimiento de los caminos que recorr\u00eda con ella. Y caminaron y caminaron hasta que llegaron a una monta\u00f1a muy alta donde hab\u00eda una casa muy grande, como los castillos de los cuentos de hadas. La se\u00f1ora lo hizo seguir y empez\u00f3 a mostrarle sus hermosos cuartos, su lujosa cocina, todo un palacio. El caminante observaba fascinado. De pronto se oy\u00f3 el golpe de una reja y un ji,ji,ji de risas alargadas, propio de brujas. Era una bruja de verdad que lo hab\u00eda enga\u00f1ado; en el sue\u00f1o la ve\u00eda con sombrero de bruja y apoy\u00e1ndose en su escoba de volar.<\/p>\n\n\n\n<p>-Hola pero qu\u00e9 hace-, le dijo el caminante, -porqu\u00e9 me&nbsp; encierra- Ella no contest\u00f3 nada y se fue a preparar su caldera para cocinarlo; el caminante entonces, record\u00f3 el cuento&nbsp; que hab\u00eda escuchado de ni\u00f1o sobre brujas que visitaban las casas volando en su escoba en las noches de luna llena y le grit\u00f3 como ense\u00f1aron los viejos que hab\u00eda que hacer &#8220;oiga se\u00f1ora, venga ma\u00f1ana por sal&#8221;. Todo con mucho respeto. Efectivamente, al otro d\u00eda apareci\u00f3 de nuevo la se\u00f1ora delgadita, toda divina y delicadita, sin sombrero y sin escoba, le abri\u00f3 la reja con cara de sorprendida y el caminante sali\u00f3 para seguir caminando. Eso s\u00ed, la se\u00f1ora no hab\u00eda perdido su cara de bruja.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo sent\u00ed el codazo de mi compa\u00f1era y su &#8220;oiga es que no va a dejar esa pateadera que no me deja dormir&#8221;. Parece que yo estaba tambi\u00e9n caminando como el se\u00f1or serio y por eso mis pies se mov\u00edan desesperados. No quer\u00eda&nbsp; que me cocinaran en la caldera.<\/p>\n\n\n\n<p>A la madrugada retornaron los sue\u00f1os.&nbsp; Apareci\u00f3 de nuevo el se\u00f1or que se vest\u00eda como mago pero esta vez sonre\u00eda. Ahora cargaba un gato grande, tan grande que parec\u00eda un tigrillo, muy hermoso, de color amarillo con rayas blancas, como son los gatos de las propagandas de alimentos. Lo hab\u00eda amarrado de las cuatro patas y montado sobre sus hombros. El gato que se notaba que hab\u00eda sido muy contemplado empez\u00f3 a llorar molesto, como pidiendo cacao por esa posici\u00f3n antinatural. Entonces vi que el personaje era Petro, el candidato a la presidencia. Dej\u00f3 de sonre\u00edr y muy serio empez\u00f3&nbsp; a caminar, le v\u00ed su espalda ancha y el gato amarillo todav\u00eda llorando sobre sus hombros, loma arriba. Entonces despert\u00e9 pensativo. Mi compa\u00f1era dorm\u00eda profundamente. Se escuchaban los primeros cantos de los p\u00e1jaros, el inicio a veces triste del &#8220;chicao&#8221; (turpial) que luego cortaba abruptamente como si se hubiera acordado de que su canto deb\u00eda ser alegre; los peque\u00f1os arroceros que saludaban felices el amanecer con sus silbidos agudos y fuertes como haci\u00e9ndose sentir por ser tan peque\u00f1os; el canto largo, lleno de vaivenes, de la chihuaca, como dice mi compa\u00f1era que le llaman en paez al oyero. El sol empezaba a alumbrar con fuerza. Record\u00e9 entonces mi lectura de las primeras p\u00e1ginas del \u00faltimo libro de Edgar Mor\u00edn, que a sus cien a\u00f1os, reflexiona sobre las lecciones aprendidas en su trajinar por la vida. Aunque recomendar es muchas veces entendido como prohibir, me gustar\u00eda que mis lectores conocieran algo de este personaje que si viviera en Colombia ya lo estar\u00edan incinerando como hicieron con los fallecidos en las primeras etapas del covid. Qu\u00e9 lucidez a los 100 a\u00f1os! Y yo que a mis 72 confundo muchas veces chanchullo con chunchulo o el viejo Rodolfo que debe recrear el lenguaje porque lo &#8220;transgiversan&#8221; mucho. Qu\u00e9 rico lo que est\u00e1 viviendo Colombia en este momento! Me parece que el concepto de ecolog\u00eda de la acci\u00f3n y su consecuente, el &#8220;efecto bumerang&#8221; de Edgar Mor\u00edn ayudar\u00eda mucho a entender lo que est\u00e1 ocurriendo en el nuevo momento electoral de la segunda vuelta. No se puede seguir trabajando con la dicotomia Uribe-antiuribe o Petro-antipetro. Parece que el asesor argentino de Rodolfo lo ha entendido bien y si los petristas no modifican estrategias, el viejo les va a ganar porque parecieran vivir a\u00fan en el antiuribismo. \u00bfHabr\u00e1 alguna vez un cambio cultural que nos saque de las oposiciones bueno-malo o aceptar el error como parte connatural de la especie humana con su consecuente posibilidad&nbsp; de corregir o seguiremos como dec\u00eda la querida profesora de la Nacional de Palmira, In\u00e9s Arias, con im\u00e1genes congeladas? Este es tambi\u00e9n el cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya con la cabeza m\u00e1s tranquila me levant\u00e9 a hacer mi caf\u00e9 matutino. Los sue\u00f1os que hab\u00eda tenido, creo, me ayudaron a entender muchas cosas. Retornar\u00e9 a observar las floraciones del siete cueros; a preparar una entrada que hace tiempo tengo en ciernes: &#8220;Sobre c\u00f3mo aprend\u00ed a querer las malezas&#8221;; a trabajar en mis peque\u00f1as innovaciones tecnol\u00f3gicas para posibilitar el aumento de la sostenibilidad econ\u00f3mica de las fincas de las monta\u00f1as andinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta pronto<\/p>\n\n\n\n<p>\u00b9\/ En: Los siete saberes necesarios para la educaci\u00f3n del futuro. Hay versiones gratuitas que se pueden descargar en Internet.<br><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reconocimiento del error y la ilusi\u00f3n es tan dif\u00edcil que la ilusi\u00f3n&nbsp;y el error no se reconocen en absoluto.Error e ilusi\u00f3n parasitan la mente humana desde la aparici\u00f3n del homo sapiens. 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